En esta nueva edición de Voces BrainLat UAI, sección que busca visibilizar el trabajo, las motivaciones y el compromiso de quienes integran el Instituto Latinoamericano de Salud Cerebral de la UAI, presentamos a Loreto Muñoz, investigadora que se incorpora al cuerpo académico de BrainLat UAI este 2026.
Este espacio destaca a quienes, desde distintas disciplinas, contribuyen a generar conocimiento con impacto en la academia y en la sociedad, fortaleciendo una comunidad científica conectada con los desafíos de América Latina.
Ciencia de precisión con foco en la realidad local
Las líneas de trabajo de Loreto Muñoz se sitúan en la intersección entre la epidemiología genómica y epigenómica y el estudio del envejecimiento cardiovascular y neurológico.
Su investigación aborda una pregunta clave para la salud global: cómo la interacción entre nuestros genes y el ambiente moldea la forma en que envejecemos y desarrollamos enfermedades complejas como las cardiovasculares y neurodegenerativas. Para ello, trabaja con datos multi-ómicos, integrando información genética y epigenética que permite capturar tanto la predisposición heredada como las huellas que deja el entorno a lo largo de la vida.
Un problema concreto: la brecha en medicina de precisión
El camino de investigación de Loreto nace desde una preocupación clara: la falta de representación de América Latina en el desarrollo de herramientas de medicina de precisión.
“Muy temprano en mi carrera me di cuenta de que la mayoría de las herramientas de medicina de precisión, como los puntajes de riesgo poligénico o los relojes epigenéticos, se desarrollan casi exclusivamente en poblaciones europeas”, explica.
Este desbalance no es menor. “Cuando esas herramientas se aplican en Chile o en América Latina, pueden ser inexactas, profundizando las inequidades en salud. Eso me pareció un problema concreto que valía la pena resolver”, agrega.
Desde esta convicción, su trabajo se orienta a cerrar brechas estructurales, desarrollando conocimiento y herramientas que respondan a la diversidad genética y ambiental de la región.
Hacia herramientas que funcionen en América Latina
En BrainLat, Loreto está trabajando en el desarrollo de un algoritmo de envejecimiento cerebro-cardiovascular calibrado para Chile y América Latina, integrando datos genéticos y epigenéticos junto a factores ambientales como el estrés, la dieta, el sedentarismo o la exposición a contaminantes.
“Lo que me inspira es la posibilidad de hacer ciencia que tenga relevancia directa para nuestra población”, señala.
Su objetivo es avanzar hacia aplicaciones concretas que puedan ser utilizadas en la práctica clínica. “Espero desarrollar herramientas que funcionen realmente para los pacientes chilenos, por ejemplo una aplicación para profesionales de la salud que permita identificar de manera temprana a quienes tienen mayor riesgo de deterioro cognitivo o enfermedad cardiovascular”, explica.
Más allá de la producción científica, el compromiso de Loreto está en el impacto social de su trabajo: “Más que publicar en revistas de alto impacto, lo que me mueve es que este trabajo contribuya a cerrar la brecha de equidad en medicina de precisión para las poblaciones latinoamericanas”, enfatiza.