Una colección global publicada por The Lancet propone incorporar las artes y la participación cultural a la manera en que entendemos, promovemos y cuidamos la salud. La iniciativa plantea que actividades como escuchar música, bailar, pintar o participar en otras prácticas culturales pueden contribuir a la salud física, mental y social a lo largo de la vida.
La Jameel Arts & Health Lab–Lancet Global Collection on Arts and Health reúne evidencia internacional y presenta propuestas para integrar las artes en distintos ámbitos: desde la promoción de la salud y la prevención hasta los programas comunitarios, el tratamiento y la atención clínica.
Agustín Ibáñez, profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez y director científico del Latin American Brain Health Institute (BrainLat UAI), es coautor de los dos artículos centrales de la colección, desarrollados junto con investigadores y representantes de los ámbitos de la salud, la cultura y las artes.
De la evidencia a una agenda de acción
El primer artículo, The arts as a global health resource: key priorities for future research, analiza la evidencia disponible sobre la relación entre la participación artística y la salud. El trabajo aborda prácticas como la música, la danza, el teatro y las artes visuales, y destaca su potencial para apoyar el bienestar, prevenir enfermedades y contribuir al manejo de distintas condiciones de salud.
El segundo trabajo, Developing roadmaps for advancing practice, research, and policy in the arts and health, transforma esta evidencia en una agenda de acción. Entre sus propuestas se encuentran ampliar el acceso equitativo a las artes, incorporarlas en estrategias de prevención, fortalecer los vínculos entre los sistemas de salud y las prácticas culturales comunitarias, e integrar intervenciones artísticas basadas en evidencia en la atención clínica.
“Este es un momento histórico para la medicina. Por primera vez, las artes y la participación cultural se integran dentro de un marco global que abarca promoción de la salud, prevención, tratamiento y cuidado. Estamos pasando de considerar las artes como un complemento opcional a reconocer la participación cultural como parte de la forma en que entendemos, protegemos y promovemos la salud humana”, explicó Agustín.
La colección propone reconocer la participación artística y cultural como una conducta que puede promover la salud, junto con otros comportamientos como la actividad física, la alimentación y el sueño. Al mismo tiempo, señala que no existe un único modelo aplicable a todos los países, por lo que las estrategias deben responder a cada contexto social, cultural y sanitario.
El desafío para América Latina
Los autores también advierten que gran parte de la evidencia disponible proviene de países de altos ingresos. Por esta razón, llaman a ampliar la investigación en América Latina y otras regiones de ingresos bajos y medios, incorporando conocimientos, prácticas culturales y necesidades locales.
Este enfoque puede contribuir al desarrollo de iniciativas en Santiago y otras ciudades de la región, entre ellas el proyecto Healing in Arts, y generar evidencia para orientar programas culturales vinculados con la salud y el bienestar de las comunidades.
Para BrainLat UAI, este desafío se relaciona directamente con una mirada de la salud cerebral que considera la interacción entre factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales.
“Para la salud cerebral global, esto es particularmente importante. La salud emerge de la interacción entre factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales. El arte y la cultura forman parte de esas interacciones. El próximo desafío es construir la evidencia, las políticas públicas y los sistemas de salud capaces de incorporarlos de manera rigurosa y equitativa”, agregó Ibáñez.
Presentación en Naciones Unidas
La colección fue presentada el 22 de septiembre de 2026 en el Skirball Center for the Performing Arts de Nueva York, durante el simposio de investigación de la Jameel Arts & Health Lab–Lancet Global Collection on Arts and Health. Agustín Ibáñez participó en la instancia como investigador invitado.
La actividad formó parte de Healing Arts UNGA, NYC 2026, desarrollada en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas y orientada a conectar la investigación con el desarrollo de políticas y acciones en salud.